Vencer los miedos cada semana

¿Que miedo te toca vencer en éste temporada

La practica de vencer los miedos se aplica a todo.

Este fué un finde de vencer mis miedos:

Ida al puerto en bicicleta, 131km. Ya me habían dicho que el viernes habían hecho 6 horas de camino en carro. Yo pensé, creo que puedo hacerlo en 5 horas. Ni revisé la ruta la noche anterior… pensé que sólo me iba a estresar y quitar el sueño. Sólo alisté pachones, hidratantes, incaparina, inflador y la otra docena de cosas para llevar. Cada trayecto de la ruta es complicado: bajar hacia Boca del Monte, subir hacia Boca del Monte, Villa Canales, Amatitlán, incorporación a la autopista, el nuevo ex-peaje todo desarmado, los nuevos hoyos que no estaban cuando era Marhnos, el desvío que están reparando, la carretera vieja con sus 200 túmulos, los bancos de arena, y bueno ya después de como 100km empieza lo bonito, ja ja. Los grandes árboles (que cada vez son menos), la calle más tranquila con menos camiones, y finalmente agarrar un buen ritmo para llegar.
Lo había hecho antes, pero siempre es un reto, un desafío, un riesgo, y una satisfacción de lograrlo.

Al día siguiente, sólo para vencer otro miedo, fuí a nadar al mar. Por muchos años lo había querido hacer, pero me daba miedo meterme después de la reventazón. Hasta que conocí a una nadadora seleccionada nacional de natación en aguas abiertas y campeona centroamericana quien me guió. Me dijo que era muy fácil, que “sólo había que leer las olas” y ya adentro, nadar. Recuerdo la primera vez, el sentimiento de “¡que fregados estoy haciendo!”. Esquivar unas 20 olas, unas por arriba y otras por abajo. Muy difícil y con mucho miedo. Pero de repente… ya no hay más olas y está todo tranquilo. Nunca lo hubiera descubierto por mí solo. Necesitaba que alguien me guiara. Esto fué hace 10 años. Y ahora, cada vez que puedo (y que no sea en temporada de lluvia) trato de meterme al mar. Siempre con miedo, siempre con precaución, pero ahora sabiendo que puedo, que es difícil, pero que se puede.

Pero ni hacer la peor ruta de Guatemala en bicicleta, ni nadar en olas gigantes, se compara con emprender en Guatemala!! Eso sí da miedo! Y todas las semanas hay que enfrentarse y vencerlo! Qué valor requiere sacar otra campaña de mercadeo, sin tener la certeza que va a funcionar. Qué miedo ir a visitar a otro cliente, sin saber si será amable, o si sólo criticará tu producto. Mandar mensajes y hacer llamadas sin tener mayor respuesta. De repente una subida. De repente una ola que te sacude. Y hay que verla venir, agacharse y hundirse para que peguen arriba y no te afecten. Luego salir a flote otra vez, y seguir nadando. No sabes si estás a una o dos olas de ya salir de la reventazón… pero una vez sales, ya te vas. Ya los clientes te empiezan a llamar, ya se acuerdan de tí. De una vez mandan el anticipo. Empezas a ver cómo puedes hacer facturas de 10 en 10 porque ya son muchas. Después de varias campañas de mercadeo exitosas, ya tienes más confianza. Sí, sabes que igual puede salir algo mal. Así como puede haber una llanta pinchada, o una demora, o una temperatura demasiado elevada… pero de que llegas, llegas! 

Pues en esas estamos! Sabemos que ya son de las últimas olas, ya pasamos varias. Es como llegar a Masagua. Todavía falta… pero ya pasaste lo más difícil, ahora sólo queda agarrar ritmo, alimentarse, hidratarse, y seguir con el objetivo claro. De Masagua, no te regresas a Guate. Regresate si vas por la Aguilar Batres o por Villa Nueva… pero en Masagua, ya estás más allá que acá. A seguir que ya vas llegando.

Evidencia de la ruta…